Garanticemos un entorno psicosocial saludable en el trabajo
La OIT publica hoy su primer informe global sobre riesgos psicosociales laborales. Las cifras son contundentes: el estrés, el acoso, las largas jornadas y la inseguridad en el empleo generan una crisis silenciosa de salud y productividad que ya no puede ignorarse.
Cada 28 de abril el mundo recuerda a quienes perdieron la vida o la salud por causa del trabajo. Este año, el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo llega con un hito histórico: la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publica por primera vez un informe global dedicado exclusivamente al entorno psicosocial en el trabajo, revelando el alcance real de una amenaza que durante décadas ha sido subestimada o directamente ignorada en la gestión de la seguridad y salud laboral.
El informe, titulado El entorno psicosocial en el trabajo: avances mundiales y vías de acción, no deja margen para la ambigüedad: los riesgos psicosociales relacionados con el trabajo representan una amenaza importante y creciente para la seguridad y salud de los trabajadores, la productividad de las organizaciones y los resultados económicos en general.
Lo que el trabajo le hace al cuerpo y a la mente
El informe de la OIT documenta con precisión los mecanismos a través de los cuales el entorno psicosocial deteriora la salud. El estrés sostenido activa el sistema nervioso autónomo y el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, desencadenando una cascada de respuestas fisiológicas que, cuando se vuelven crónicas, derivan en inflamación, desregulación metabólica y daño cardiovascular. No es un mecanismo hipotético: es la biología del trabajo mal gestionado.
Las consecuencias documentadas van mucho más allá de la fatiga o el «estrés laboral» genérico. El informe vincula los riesgos psicosociales con depresión, trastornos de ansiedad, agotamiento laboral (burnout), deterioro cognitivo, trastornos musculoesqueléticos, alteraciones metabólicas y reproductivas, lesiones profesionales y comportamientos suicidas. La lista no es exhaustiva — es la evidencia acumulada de décadas de investigación epidemiológica que ahora la OIT sintetiza en un solo documento.
“El 35 por ciento de los trabajadores a nivel mundial trabaja más de 48 horas semanales. El 23 por ciento ha sufrido al menos una forma de violencia o acoso en su vida laboral. Estas no son estadísticas abstractas — son condiciones reales de trabajo que están destruyendo salud.”
Tres niveles donde ocurren los riesgos: una perspectiva multinivel
Una de las contribuciones más importantes del informe es su enfoque estructural. La OIT propone comprender el entorno psicosocial en el trabajo a través de tres niveles interrelacionados, todos ellos modificables, todos ellos bajo la esfera de influencia del empleador:
- Nivel del puesto de trabajo: las exigencias cognitivas, emocionales y físicas; el diseño de las tareas; los recursos disponibles y la adecuación a las competencias del trabajador
- Nivel de gestión y organización: la claridad de funciones, la autonomía, la carga y ritmo de trabajo, el estilo de supervisión y la calidad de las interacciones cotidianas
- Nivel de políticas y procedimientos: las modalidades de empleo, la organización del tiempo de trabajo, la gestión del cambio, la vigilancia digital, los sistemas de recompensa y los mecanismos de consulta y participación de los trabajadores
Este enfoque tiene una implicación directa para los profesionales de SST y SSOMA: la gestión de los riesgos psicosociales no es un problema de recursos humanos ni de salud mental individual. Es un problema de diseño del trabajo, y como tal, puede y debe abordarse con la misma lógica preventiva que se aplica a cualquier otro peligro laboral: identificar, evaluar, priorizar y controlar en el origen.
El costo que las organizaciones no ven en el balance
El impacto económico de los riesgos psicosociales es tan significativo como el impacto en la salud. Las revisiones de estudios nacionales citadas en el informe estiman que el costo del estrés relacionado con el trabajo oscila entre 221 millones y 187.000 millones de dólares según el país, fundamentalmente por pérdidas de productividad. En la Unión Europea, los costos anuales de la depresión relacionada con el trabajo superan los 100.000 millones de euros, con los empleadores asumiendo más del 80 por ciento de esa carga.
El informe también documenta el impacto en absentismo, presentismo —asistir al trabajo enfermo y rendir por debajo de la capacidad—, rotación de personal, errores operativos, accidentes y reputación organizativa. Un trabajador con salud mental regular o mala registra casi cuatro veces más ausencias imprevistas que uno con buena salud mental. Son números que los sistemas contables tradicionales rara vez capturan, pero que se manifiestan en los resultados.
El marco normativo existe — pero su aplicación es desigual
Una de las conclusiones más relevantes para los profesionales latinoamericanos es que el marco normativo internacional ya existe y es aplicable. El Convenio núm. 155 de la OIT sobre seguridad y salud de los trabajadores abarca expresamente la salud mental. El Convenio núm. 190 sobre violencia y acoso es el primer instrumento internacional que se refiere explícitamente a los riesgos psicosociales en un marco de obligaciones de prevención.
En América Latina, países como Colombia, Chile, México, Brasil, Uruguay, Costa Rica y Ecuador ya cuentan con regulación específica o disposiciones detalladas para abordar los riesgos psicosociales. Chile aplica el instrumento CEAL-SM/SUSESO de forma obligatoria desde 2023 para organizaciones con 10 o más trabajadores. México tiene la NOM-035. Colombia opera con la Resolución 2646 y sus actualizaciones. La normativa existe — el desafío está en su aplicación efectiva y en superar las brechas de capacidad, especialmente en MIPYMES.
Qué deben hacer las organizaciones: el camino que señala la OIT
El informe no se limita a diagnósticar — propone un camino estructurado. La OIT recomienda integrar los riesgos psicosociales en los sistemas de gestión de la SST utilizando las Directrices ILO-OSH 2001 como marco flexible, abarcando política, organización, planificación, aplicación, evaluación y mejora continua. No como un proceso paralelo o un programa de bienestar independiente, sino como parte integral de la gestión de riesgos laborales.
Las prioridades de acción identificadas por la OIT se agrupan en tres ámbitos: fortalecer los sistemas de datos y vigilancia epidemiológica; mejorar la coherencia y claridad de los marcos normativos —especialmente para abordar causas organizativas y no solo síntomas de salud mental—; y reforzar la gobernanza y el liderazgo en el lugar de trabajo, con participación genuina de los trabajadores en la identificación y gestión de los riesgos.
“Los riesgos psicosociales no son inevitables. Son el resultado de cómo se diseña, organiza y gestiona el trabajo — y por tanto pueden modificarse. Esa es la premisa que cambia todo.”
El Día Mundial de la SST 2026 no es solo una fecha en el calendario. Es una oportunidad concreta para que las organizaciones, los profesionales de SST y los tomadores de decisiones conviertan un informe de 130 páginas en planes de acción reales. Los trabajadores no pueden esperar otro decenio.
Recurso oficial · Organización Internacional del Trabajo · 28 de abril de 2026
Informe Mundial OIT: El entorno psicosocial en el trabajo
Descarga el informe completo de la OIT con estimaciones mundiales de mortalidad y AVAD, marcos normativos por región y país, herramientas de evaluación de riesgos psicosociales y ejemplos concretos de medidas preventivas para el lugar de trabajo.
Acceso abierto · Licencia CC BY 4.0 · © Organización Internacional del Trabajo 2026
